Alzheimer

(En homenaje a los enfermos y solidaridad con sus seres queridos)

En aquel solar vacío ya no queda nada  por más que buscar y buscar quiera.

En aquel solar sin vida, donde ni una sombra inquieta al más puro rayo de sol que deslumbrarle quisiera…se pierde hasta el infinito en horizontes de niebla.

Allí donde no hay aire, ni tan siquiera un soplo de brisa fresca,  que alimente el aliento de esta vida de ahora,…sin metas.

En aquel solar, hoy de nostalgia y tristeza, en otro tiempo repleto de risas y llantos, de vida y belleza, continúan brotando nuevos días, como del suelo espigas,… pero espigas ya secas.

La mirada fija, en la nada; los ojos siempre anhelantes, abiertos…pero la luz ya no le ciega,…ni tan siquiera le llega.

Las horas, los días ¡la vida le pasa por delante! sin enterarse siquiera.

No conoce este lugar donde vive, ni a las gentes que le rodean, donde respira la soledad, ¡sin recuerdos!, ¡ni prisas!…ni esperas.

¡Dame la mano y camina,  que mis pasos los tuyos llevan!

¡Toma mi aire y respira, que los pulmones me llenan los recuerdos de la vida que vivimos sin notarlo siquiera!

¡Mira a mis ojos como a un pozo repleto de agua fresca, y mitiga tu sed de sombras y brillos,…de luces en tu condena!

Ese mundo de zozobra cuando la memoria nos abandona y a la deriva nos deja.  

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